"El país de las lágrimas” de Mario Escobar (ed. Aladena, 2010),
es una novela original en su presentación que nos invita a emocionarnos
con una historia ambientada en la postguerra española, que huye del tono
revanchista y partidista de las obras que se escriben en la actualidad
sobre la guerra civil.
El comienzo resulta
cautivador, con una mujer entrando en un cementerio con un paquete entre
sus brazos. Posteriormente, Ignacio Romero, un viudo jubilado, se
dirige al Cementerio de la Almudena para visitar la tumba de su mujer.
De forma misteriosa, se encuentra en medio de una tormenta de papeles
que con gran esfuerzo consigue recuperar. Con sorpresa, descubre que se
trata de un manuscrito, las hojas forman un libro. Son unas memorias que
no tienen ningún dato para identificar al autor. Ignacio le envía el
manuscrito a Juan Artola, un conocido periodista “con el deseo de
que haga algo por devolver la memoria a esa sombra que debe andar por
las calles de Madrid amnésica perdida, invisible”. Las hojas de ese
manuscrito son “la piel de una vida”.
El periodista pone varios anuncios para que aparezca el autor, pero
éste no da señales de vida. Artola transcribe el texto y lo envía a una
editorial para que se publique bajo el título “El país de las
lágrimas”. Finalmente se publica la novela, un libro en busca de
lector y… de autor. A pesar de las reticencias iniciales de la editorial
la novela se publica y resulta un rotundo éxito, se convierte “en
la referencia literaria del momento”, pero nadie reclama su
paternidad.
“El país de las lágrimas” es una emotiva historia de la guerra
civil, protagonizada por la mujer de un combatiente del bando
republicano. El manuscrito rememora los buenos tiempos vividos junto a
su marido, desaparecido en la guerra, y cómo la guerra truncó todas sus
esperanzas. Se quedó sola, teniendo que sacar adelante a sus cuatro
hijos, unos pequeños que tenía hambre de pan y ella sólo podía
ofrecerles “recuerdos y dolor”. En una sola frase expresa su
sentir sobre la guerra, “maldita guerra, maldigo a cada
hombre que necesita morir y matar por ideas”. A través de
las páginas, se abre su corazón, descargando toda la soledad y
frustración que embargaron su vida, recordando sus duras experiencias
vividas en la postguerra y su lucha por sobrevivir en un país sumido en
la miseria y el dolor.
Una vez que la guerra ha terminado, sin noticias de su marido, comenzará
junto con su hija un viaje en búsqueda de respuestas, en el que tendrá
que superar el odio y aprender a vivir y seguir hacia delante. La novela
es una historia de redención, de superación de la adversidad con el
poder del amor. Además, el autor mantendrá la intriga de la autoría del
libro hasta un final acertado que completa una novela que se lee en un
suspiro y que dejará huella en nuestro corazón